viernes 11 de diciembre de 2009

Estados Unidos y China deben comprometerse con todos los derechos humanos por igual para que millones de personas tengan una vida digna

En Estados Unidos, el país más rico del mundo, la discriminación condena a millones de personas a la pobreza y a la marginalidad. Sucesivos gobiernos han negado que la salud o la vivienda sean verdaderos derechos humanos. Aunque la administración actual ha dado pasos positivos para garantizar el acceso a la salud de una parte de la población, Estados Unidos todavía no es parte del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

En el otro extremo, en China no existe libertad de expresión. El gobierno controla los medios de comunicación e Internet. La persecución de activistas políticos y pacifistas está a la orden del día y los abusos de la policía suelen quedar impunes. Cada año, miles de personas son condenadas a muerte y ejecutadas. De hecho, China no es parte del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.


Los presidentes de dos de los Estados más poderosos del mundo tienen la autoridad y la responsabilidad de gobernar desde el respeto a los derechos humanos para mejorar las condiciones de vida de millones de personas.

Pide a los presidentes Hu Jintao y Barack Obama que ratifiquen el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Sociales, Económicos y Culturales, respectivamente, y que demuestren así un firme compromiso con todos los derechos humanos.

Porque nada es más prioritario que el derecho de todas las personas a vivir con dignidad. Descubre el poder de tu firma.

¡Actúa!

Las fotos son del acto de calle celebrado con tal motivo por el grupo de AI de Ciudad Real.















miércoles 2 de diciembre de 2009

La violencia contra la infancia sorprende a los jóvenes

Más de cuatrocientos estudiantes de tres institutos de Ciudad Real y otros dos de Almodóvar del Campo y Almagro asistieron a la proyección de 'Maroa' en el Quijano


Imagen de la película Maroa.
Tomás Fdez. de Moya
Diego Farto
A los adolescentes manchegos les sorprendió ayer la crudeza de Maroa, la película hispano-venezolana a la que asistieron como parte de la actividad programada por sus institutos en colaboración con Amnistía Internacional y el Cine Club Municipal.
En total, fueron 428 estudiantes de cinco institutos más una quincena de profesores los que estuvieron presentes en el teatro Quijano de Ciudad Real para asistir a la segunda proyección del ciclo Cine y Derechos Humanos.
Claro que una parte de los más de cuatrocientos adolescentes presentes en esta sesión matinal encontró la película un poco «parada», con lo que tomaron la decisión de hacer pequeñas escapadas hasta el hall del teatro para volver al patio de butacas a los pocos minutos. De todos modos, en el tramo final de la película, cuando llega a su desenlace, ya nadie abandonó su asiento.
La responsable de esta actividad por cuenta de Amnistía Internacional, Mar Cabanes, actuó también como presentadora de esta producción firmada por Solveig Hoogesteijn, así como las bases de los concursos de redacción, dibujo y poesía en los que sólo podrán participar quienes hayan asistido a esta proyección. Es decir alumnos de los institutos San Juan de Ávila; El Torreón y Atenea, de Ciudad Real y San Juan Bautista de la Concepción, de Almodóvar del Campo; y Clavero Fernández de Córdoba, de Almagro.
Diego García de las Bayona, un estudiante de 17 años de Almodóvar del Campo, definió la película que acababa de ver como «una muestra de la vida de las personas de allí (Venezuela)». El joven que además forma parte del grupo escolar de AI organizado en su centro, valora especialmente «la situación en la que están los niños de la calle», como un ejemplo de contravención de los Derechos Humanos.
Elena Romero, almagreña de quince años, se declaró encantada con el personaje de la niña protagonista, así como su vinculación con la música a través del colegio, aunque al mismo tiempo lo que más le impresionó de la cinta fue «la vida de la niña, lo que sufre y lo que podría ser su falta de futuro, pero que al final acaba siendo feliz gracias a un maestro con la música».
Romero también critica que las autoridades (policías, asistentes sociales) que aparecen en la película, «no tienen respeto hacia Maroa y hacia nadie».
Por su parte, Jaime Roldán, profesor de Filosofía del Instituto Juan Bautista de la Concepción, del que ayer acudieron al cine casi un centenar de alumnos, explicó que esta película incide directamente en el currículo de la asignatura de Ética. «Muestra como los Derechos Humanos en algunas partes del mundo no se cumplen y como hay que luchar para que países como Venezuela salgan adelante», comentó.
El profesor vinculó esta actividad con el trabajo del grupo escolar de Amnistía Internacional que funciona en su centro, el único que hay activo en la provincia, que incluye la asistencia ayer al teatro Quijano dentro de un programa más amplio que se desarrolla a lo largo de todo el curso.
(Más información en la edición impresa de la Tribuna de Ciudad Real).

sábado 28 de noviembre de 2009

Conferencia de Itziar Ruiz-Giménez, Presidenta de la Sección Española de Amnistía Internacional en Ciudad Real


Para los que no pudisteis venir: Conferencia completa de Itziar Ruiz-Giménez, Presidenta de la Sección Española de Amnistía Internacional en Ciudad Real sobre la Campaña (((Exige Dignidad))). 20/11/09. Gracias a Carlos Otto y Miciudadreal.es

viernes 13 de noviembre de 2009

Conferencia de Itziar Ruiz-Giménez, Presidenta de AI, en Ciudad Real


martes 10 de noviembre de 2009

V Ciclo de Cine proDDHH

cartel ciclo cine proDDHH

lunes 26 de octubre de 2009

Justicia Contra La Pobreza






lunes 19 de octubre de 2009

Acto en la Universidad contra la pena de muerte





En 2008 se tuvo noticia de al menos 2.390 ejecuciones en 25 países, y se calcula que al menos 8.864 personas fueron condenadas a muerte en 52 países de todo el mundo. Estas cifras son estimaciones mínimas; las cifras reales son, sin duda, mucho más elevadas.

Siguiendo la tendencia de años anteriores, en 2008 China, Irán, Arabia Saudí, Pakistán y Estados Unidos fueron los cinco Estados con la cifra más elevada de ejecuciones. Entre los cinco sumaban un 93 por ciento de las ejecuciones en todo el mundo.

En China, al menos 1.718 personas fueron ejecutadas y al menos 7.003 fueron condenadas a muerte en 2008. La constante negativa de las autoridades chinas a hacer pública la información sobre el uso de la pena capital hace que, en China, la pena de muerte siga envuelta en el secreto.

En China, las personas que se enfrentan a delitos punibles con la muerte no son juzgadas en juicios justos. Entre los defectos de que adolecen los procesos judiciales se encuentran la falta de acceso inmediato a un abogado, la ausencia de la presunción de inocencia, las injerencias políticas en el poder judicial y la negativa a excluir las pruebas y declaraciones obtenidas mediante tortura. En la práctica, las autoridades chinas, amparándose en el secreto de Estado, siguen privando a los presuntos delincuentes del acceso a asistencia letrada. Desde que, el 1 de enero de 2007, el Tribunal Supremo Popular volvió a asumir el poder de revisar todas las condenas de muerte, las autoridades han venido informando sobre una reducción en el número de estas condenas. Según un alto funcionario del Tribunal Supremo Popular, éste anuló aproximadamente un 15 por ciento de las condenas de muerte impuestas por los tribunales en la primera mitad de 2008. Sin embargo, las estadísticas sobre condenas de muerte y ejecuciones siguen siendo secreto de Estado, por lo que a los observadores externos les resulta imposible verificar esta afirmación.

En 2008, Irán ejecutó al menos a 346 personas, Arabia Saudí a 102 y Pakistán a 36. En todos estos casos, las cifras son estimaciones mínimas. En Estados Unidos, donde la información sí es pública, se llevaron a cabo 37ejecuciones en 9 estados.

Al igual que en años anteriores, se dictaron numerosas condenas de muerte en juicios que no cumplieron las normas internacionalmente reconocidas de juicios justos.

Entre los métodos utilizados para ejecutar a personas en 2008 se encontraban la decapitación, la electrocución, el ahorcamiento, la inyección letal, el arma de fuego y la lapidación.

En 2008, Irán ejecutó a ocho personas que eran menores de 18 años en el momento de cometerse el delito, lo que constituye una flagrante violación del derecho internacional. Irán fue el único país que llevó a cabo este tipo de ejecuciones el pasado año.